El pianista argentino
que toca con Al Di Meola Los Estudios ION , en el corazón del Once , son el refugio donde Mario Parmisano aterriza todas las tardes para su trabajo de producción en el nuevo álbum de Estela Raval . Sin embargo , éste arreglador , que tiene en su haber la dirección musical de la banda sonora de la película Tango Feroz ( junto a David Lebón ) , además de colaboraciones con Pedro Aznar, Sergio Denis y el propio Lebón, entre muchos otros artistas locales ,es también un músico aún desconocido para el gran público argentino. Trabajador en su tierra y quizás profeta en tierra ajena, Parmisano integra como Pianista la formación acústica de Al Di Meola , uno de los gigantes del jazz contemporáneo , con el que giró incansablemente por todo el mundo durante los últimos tres años , participando de la grabación del álbum Orange and Blue ( 1994 ) , en el que firma un tema con el maestro norteamericano y es el responsable de los arreglos . “Lo conocí en marzo del ‘93 , cuando vino a hacer
unas presentaciones con su banda eléctrica - recapitula Parmisano
- entonces, me lo presentó Hernán Romero , el hijo de Estela
Raval , que está radicado desde hace diez años en Estados
Unidos , y le interesó mi trabajo con Aznar. Después , durante
el concierto me pasó algo especial , porque yo escuchaba las notas
de piano y las reconocía mentalmente , como si las estuviera tocando
“ confiando en ese feeling , Parmisano jugó a ser kamikaze
y sacó pasaje a Nueva York , donde esperaba ubicar a Di Meola .
Pero antes de embarcar , tuvo la súbita inspiración de comprar
el último compacto del norteamericano( World Sinfonia ) para descifrarlo
en el viaje. Cuando por fin lo encontró , en el célebre
club de Jazz Blue Note del Greenwich Village ( “Fui a verlo con
una remera de Pat Metheny , su gran rival” , se ríe ) Di
Meola se resitía a creerlo . “ No puede ser , nadie puede
escribir mi música , pero esto está bien , esto también
! ... “asentía mientras iba recorriendo las partituras, donde
estaba todo lo que se escuchaba en la grabación. En el ‘93 , fueron tres meses de Tour , en el que llegaron hasta Hong Kong y China .Al año siguiente , una gira mundial y el registro del disco en los Estudios Power station ( Nueva York ) y el aóo pasado , una gira por estados Unidos de dos meses, rubricados con una serie de doce Conciertos en el Blue Note de Tokio , lo mantuvieron ocupado . La incorporación a la banda de Di Meola , le cambió la vida , pero también le pasó algunas facturas . Amanecer cada día en un país distinto , cientos de horas de vuelo , y una sensació de desarraigo cada vez mayor. “ Cuando volví con mi familia a Buenos Aires a fines del 95 , mis amigos me decían que estaba loco - señala - Pero una vez dejé a mi hijo más chico de dos meses, y cuando volví a verlo , no me reconocía . esas cosas se pagan “ Proyectos En Oliverio Always y lienta la grabació de un disco , que podría
editarse simultaneamente en España . “quiero dedicarme 100
por ciento - anticipa - Sé que es difícil , al estar haciendo
una música que no suena nunca por radio y que tiene tan pocos lugares
para su difusión “ . En su búsqueda personal, en tanto , quiere nutrirse de lo mejor
de cada uno . “Si pudiera reunir la rapidez de Al Di Meola , el
buen gusto de Aznar , y el blues de Lebón ...” |