Jazz Junto al Río Más pulido en sus aspectos de producción y con una altísima convocatoria de público se inicio antenoche el ciclo Música Junto al Río, organizado por el Instituto Cultural de Providencia. Aceptable amplificación, una mejorada capacidad para albergar a los asistentes y las aguas del Mapocho como telón de fondo, dibujaron el marco de la primera jornada a cargo del pianista Mario Parmisano y su conjunto. En lo estrictamente musical, el artista argentino protagonizó junto a su cuarteto un recital de poco más de dos horas, basado en obras inéditas y algunos reconocidos covers de compositores ligados a la fusión. Muy emparentado con las variantes jazzísticas que han liderado colectivos como Spyro Gira, el porteño dio cuenta de un evidente virtuosismo técnico que tuvo réplicas en sus pupilos. Aún así, su propuesta poco tuvo de novedosa. Tanto en el tratamiento de melodías como de solos, la agrupación recurrió a reconocibles fórmulas del jazz-fusión de la etapa ochenta y noventa. Desde los primeros cortes incluídos en el concierto, la banda motró una notoria cercanía con el lenguaje de artistas como Bob Mintzer o Lyle Mays, hecho que quedó de manifiesto cuando decididamente el tecladista homenajeó a los citados con algunas piezas de los Yellowjackets y del Pat Metheny Group. Sin embargo, había materia prima suficiente como para que grupalmente se la jugaran por un código mas propio. La formidable capacidad de Parmisano como ejecutante, el exquisito gusto y discurso melódico del bajista GuillermoVadala, sumado al certero y seguro pulso del baterista José Luis Colzani y al, por momentos, elevado vuelo del saxofonista y flautista Alejandro Santos, hacían posible esa tarea. De hecho, así quedó demostrado casi al final del show cuando el cuarteto se aventuró en "Tango Sweet", composición de Piazzolla que definitivamente confirmó que harían mejor en considerar a sus referentes más cercanos. Luis Felipe González. |